| México: El Fondo Verde, propuesto por el Presidente Calderón, fortalecerá el Protocolo de Kioto 22
mayo
2008
- El titular de la Semarnat explicó que la propuesta del Gobierno Federal permitiría contar con un fondo de financiamiento estable y con posibilidades de crecer
La propuesta de México de crear un Fondo Mundial contra el Cambio Climático (Fondo Verde) no pretende sustituir, eliminar o cambiar el Protocolo de Kioto , sino darle más fuerza, dinamismo y generar más acción en todos los países del mundo, aseguró el Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Ing. Juan Rafael Elvira Quesada.
Señaló que con el Fondo Verde se busca ampliar la participación de todos los países que llevan a cabo acciones a favor de un desarrollo limpio, así como sustentar, financiera y tecnológicamente, las medidas de mitigación y adaptación al calentamiento global, considerando integrar un primer fondo de por lo menos mil millones de dólares y comenzar a incrementar estas participaciones.
En conferencia de prensa, el titular de la Semarnat recordó que la creación de este Fondo fue una propuesta que presentó el Presidente Felipe Calderón, durante la Quinta Cumbre América Latina y el Caribe-Unión Europea, que se llevó a cabo en Lima, Perú, y reiteró que se aprovecharan todos los foros internacionales para darla a conocer, ya que el reto es diseñar un mecanismo que permita hacer frente a las necesidad de instrumentar acciones de mitigación y adaptación.
Explicó que el sistema de financiamiento actual no basta para enfrentar un desafío global de la escala del cambio climático, ya que se tiene una serie de fondos que son insuficientes en su alcance por la cantidad de dinero que movilizan, o bien, en su esquema de gobernanza, por lo que se necesita un mecanismo que dé estabilidad y sustento financiero.
Las contribuciones al Fondo Verde, indicó, estarían basadas en el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas, tomando en cuenta la proporción de las emisiones de un país en el total de las emisiones; las emisiones de gases de efecto invernadero per cápita, y el Producto Interno Bruto per cápita.
Esto, dijo el funcionario, permitiría que los países desarrollados aporten la parte más significativa de los recursos de este mecanismo; además, las economías emergentes no estarían limitadas a retirar sólo sus aportaciones, sino que tendrían el incentivo de utilizar recursos de acuerdo a sus capacidades para mitigar emisiones.
Los países menos desarrollados, precisó, se beneficiarían al recibir apoyos orientados a la mitigación y adaptación, sin necesidad de aportar grandes sumas, ya que son naciones que han contribuido poco a la emisión de gases a la atmósfera.
Juan Rafael Elvira Quesada comentó que la propuesta del Fondo Verde no estaría sujeta a la creación de nueva burocracia internacional, ya que buscaría apoyarse en los esquemas existentes, como los son el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.
Por su parte, el Subsecretario de Planeación y Política Ambiental, Fernando Tudela Abad, explicó que el Fondo Verde tiene cuatro objetivos específicos: fomentar acciones de mitigación; apoyar la adaptación a los efectos adversos del cambio climático; promover la transferencia y difusión de tecnologías, y contribuir a sustentar, financieramente, el nuevo régimen climático global.
Dijo que actualmente la única alternativa del Protocolo de Kioto a la que tienen acceso los países en desarrollo es el Mecanismo para un Desarrollo Limpio (MDL), el cual está operando razonablemente, pero presenta limitaciones insalvables en su diseño.
Explicó que el MDL permite compensar emisiones excedentes en países en desarrollo, pero no permite ampliar la escala de la mitigación global, es decir, se basa en que los únicos países que tienen obligaciones son los desarrollados y cuando exceden las emisiones correspondientes, pueden equilibrarlas mediante reducciones obtenidas por proyectos en países en desarrollo.
Finalmente, indicó que lo que pretende el Fondo Verde es salir del esquema de los donativos o de la asistencia, y encontrar un esquema estable de contribuciones que no se ponga en crisis de un periodo a otro, que sea predecible y con posibilidades de crecimiento.
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