Las aguas mortíferas llegaron en invierno, la noche del 16 al 17 de febrero de 1962 cuando Hamburgo sufrió la peor catástrofe desde la guerra.
La anticuada red de estrechos diques de tierra levantados a mano no pudo retener el mar de leva de una tormenta. Murieron 315 personas y gran parte de la noble ciudad
hanseática, incluyendo todo el barrio céntrico de Wilhelmsburg, quedó inundada.
Hoy, una inundación de la misma magnitud no causaría tanto daño. Se han llevado a cabo extensas mejoras para proteger mejor la ciudad contra la posibilidad de
inundaciones por crecidas del río Elba o incluso por otro mar de leva traído por el río desde el Mar
del Norte. La red fragmentada de diques artesanales, construidos por varias organizaciones, ha sido sustituida por un sistema de diques diseñados y construidos
profesionalmente –con una longitud de 78 kilómetros y con 25 kilómetros de muros de protección – y conservados por el ayuntamiento. La altura de los diques ha sido
aumentada desde una media de 5,7 metros por encima del nivel del mar hasta 8-8,5 metros. También se han aumentado la anchura de los diques y la distancia que hay
entre ellos y los árboles y viviendas adyacentes. Junto con un moderno sistema de alerta precoz, se ha creado un sistema de calles especiales paralelas a los diques, en
el que ha participado Trelleborg.
Desde 1991, Trelleborg ha suministrado 266.000 metros cuadrados de membranas de caucho sintético que se utilizan para proteger las calles que recorren el terraplén
interior de algunos diques. La mayor parte de la superficie de estos diques está protegida con una gruesa capa de arcilla que impide que las crecidas los erosionen. Pero
donde las calles se integran al propio dique, a mitad de su altura, la capa de arcilla es muy delgada en una franja de uno o dos metros paralela a la calle. Por eso se
colocan membranas de EPDM y caucho butílico producidas por la División de Membranas de Caucho de Trelleborg a lo largo de esta franja, para evitar que las filtraciones
de agua puedan debilitar el dique.
“Las membranas forman parte de la construcción global del dique y contribuyen a la protección de la calle”, afirma un responsible del ayuntamiento.
Como parte de la última de una serie de medidas tomadas para mejorar la seguridad del sistema de diques, Trelleborg ha uministrado membranas para usar en una pista
para el avión Airbus A-380, que se construirá en la planta de Airbus en el barrio de Finkenwerder. “Ayudará a asegurar que el A-380 no se moje los pies”, dice Michael
Hesse, director de marketing de Trelleborg para Alemania.
Hesse opina que las membranas podrían ser útiles en otras ciudades vulnerables a las inundaciones, desde las ciudades alemanas a orillas del Elba hasta Nueva Orleáns,
donde un mar de leva y una crecida provocados por el huracán Katrina en agosto de 2005 rompieron los diques e inundaron el 75 por ciento de la ciudad. Ante la
probabilidad de que el calentamiento global aumente la frecuencia de tormentas violentas y haga subir el nivel del mar, Hesse dice que es más importante que nunca tomar
medidas preventivas: “En algunos lugares, la gente espera demasiado, hasta que ocurra alguna desgracia”.
CÓMO FUNCIONAN LAS MEMBRANAS: Forman una barrera entre la humedad del agua y las estructuras que ésta podría dañar, impidiendo la transferencia de humedad a
las estructuras.
ORIGEN: Las membranas de caucho butílico fueron desarrolladas en EE.UU. A finales de los años 50 para evitar que la humedad en el sótano al construir casas.
DURABILIDAD: Membranas utilizadas en Suecia han durado 50 años.
COMPATIBILIDAD MEDIOAMBIENTAL: Las membranas de caucho butílico no filtran sustancias químicas al suelo.
USO EXTERNO EN CONSTRUCCIONES: Las membranas se usan para azoteas. |