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Trade and Regional Integration Influencing the Environmental Dimension, according to GEO MERCOSUR report

Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)
2008-11-17 15:53:18.0

  • Natural resources are approximately 60% of total exports in the subregion
  • Countries are not isolated environmentally: 11 of 55 ecoregions are shared and transnational
  • Study was launched in the framework of the Ninth Meeting of Ministers of Environment of the Mercosur and Associated States, Rio de Janeiro, Brazil. November 14, 2008.

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En el Jardín Botánico de Río de Janeiro, y en el marco de la IX Reunión de Ministros del Medio Ambiente del MERCOSUR y Estados Asociados que se realiza en esta ciudad, se presentó el informe GEO MERCOSUR: Integración, Comercio y Ambiente, que muestra cómo el comercio y la integración regional juegan un papel decisivo en los recursos naturales así como también en los ecosistemas y las bioregiones, en área cubierta por algunos de los países que forman el acuerdo del Mercado Común del Sur, como lo son: Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay.

El estudio analiza a esos cinco países quienes representan un área de 12 millones de km2, con una población de más de 250 millones de personas y donde los bienes primarios obtenidos de la naturaleza bordean el 60,5% del total de las exportaciones, generando por este concepto aproximadamente 105 millones de dólares estadounidenses, según cifras de 2004. Además, se constata que los países considerados tienen 55 ecoregiones entre sí, lo que establece que ninguno de ellos está aislado ambientalmente y hace más necesario propiciar acciones coordinadas frente a la temática ambiental.

El lanzamiento fue encabezado por del Ministro del Ambiente de Brasil, Carlos Minc, el Ministro de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente de Uruguay, Carlos Colacce y el Director de la Oficina Regional para América Latina y el Caribe del PNUMA, Ricardo Sánchez, junto con otros diversos delegados y personalidades.

El informe GEO MERCOSUR ofrece, por primera vez, un análisis sobre las relaciones entre comercio y el proceso de integración regional, y su dimensión ambiental. El estudio repasa la situación en argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, para enfocarse en las estrechas relaciones entre los principales flujos de comercio exterior y sus implicancias ambientales, las negociaciones multilaterales y sus efectos en promover, o inhibir el desarrollo sostenible, y en las respuestas institucionales.

Asimismo, el texto presenta un conjunto de informaciones y recomendaciones que permitirá a las autoridades de la subregión tener en cuenta cómo se da esta relación comercio-integración-ambiente y la importancia de mantener la base de recursos naturales para garantizar la continuidad de los procesos productivos a largo plazo reforzando los marcos políticos y coordinando acciones estratégicas para garantizar el desarrollo sostenible.

La publicación ofrece 16 ámbitos en las cuales plantea líneas de acción, en base a los principales hallazgos del propio informe, entre ellos, destacan: profundizar la incorporación de la dimensión ambiental en la integración regional; conservación de la biodiversidad; trabajar en una mirada integral y en conjunto de los recursos naturales compartidos; analizar las oportunidades o restricciones que resultan de medidas ambientales sobre la competitividad comercial; lograr que los precios reflejen de mejor manera los costos ambientales en los procesos de exportación e importación y fortalecer la participación ciudadana y el acceso a la información en las decisiones que atañen a la preservación de los recursos naturales.

La publicación fue el resultado de una trabajo conjunto entre el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), a través de su División de Evaluación y Alerta Temprana (DEAT), un grupo importante de expertos de universidades del sector público y privado, y de la sociedad civil organizada de los países mencionados, bajo los lineamientos del Sub-Grupo de Trabajo 6 en Ambiente del MERCOSUR (SGT-6) y contó con la coordinación técnica del Centro Latinoamericano de Ecología Social (CLAES).

GEO MERCOSUR se enmarca dentro del conjunto de evaluaciones ambientales integradas que el PNUMA ha venido realizando en ciudades países, subregiones, regiones y a nivel global con el objetivo de entregar elementos y contribuciones relevantes en la materia. Lo relevante en esta ocasión es que por primera vez se ha integrado en la metodología GEO (Global Environment Outlook), la relación comercio-ambiente y el proceso de integración regional.

Comercio

Se ha evidenciado una importancia substantiva en las economías nacionales en cuanto a las exportaciones con el resto del mundo más que con el propio MERCOSUR, pero con implicancias ambientales. Así, en las exportaciones de los países integrados en este estudio se estima que al menos 60,5% corresponde a bienes primarios y que representó más de 105 millones de dólares en 2004, según cifras entregadas por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en 2006, y que integra el informe GEO MERCOSUR.

La proporción de bienes primarios o materias primas en el total del valor de las exportaciones va del 47% en Brasil al 87% en Paraguay. Así en todos los países, a excepción de Brasil, más de la mitad de las exportaciones está basada en recursos primarios por sobre las manufacturas. Desde las etapas tempranas del MERCOSUR, Chile ha oscilado entre un 80 y 90% de sus exportaciones basados en dichos recursos, Uruguay cerca de un 60% y Argentina oscilaba sobre el 70%.

Así, los productos primarios no solamente tienen una alta representación en el total de las exportaciones sino que están concentrados en unos pocos productos: minerales, hidrocarburos, pesca, productos agrícolas y ganaderos, también el forestal en el caso de Chile. Se destaca también que las medidas de protección ambiental que imponen restricciones a la extracción de recursos naturales, chocan con las potenciales ganancias por su exportación, donde esos precios están determinados en buena parte por países u actores empresariales que no sufren directamente los impactos ambientales y también poco lo contabilizan.

Asimismo, desde aproximadamente 2002, los precios de muchos productos primarios han aumentado en comparación con los años anteriores. Los mayores aumentos se registraron en energéticos, seguidos en segundo lugar por los agropecuarios y en tercer término por los minerales.

Estado-impacto-presiones

Con particular énfasis en las áreas y recursos compartidos, y considerando aquellos vinculados al comercio y a la integración regional, el GEO MERCOSUR, en base a los resultados de distintas consultas nacionales, menciona temas claves emergentes a considerar: sobre explotación de recursos naturales para exportar; avance de la frontera agropecuaria y deforestación; fragmentación, pérdida en la calidad de suelos y aguas; impactos de monocultivos para exportación; “mochila” ecológica (productos de desechos, desperdicios, productos no utilizados, entre otros, que deja la exportación de recursos naturales); apropiación y comercio ilegal; residuos peligrosos, sustancias tóxicas; interconexión física; interconexión energética y megaproyectos exportadores.

El informe reconoce que una proporción sustancial de la superficie cubierta por el estudio se encuentra modificada por el uso y la apropiación humana, superando el umbral del 50%, asemejándose a las condiciones observadas en muchos países industrializados. Se menciona también que todas las ecoregiones (55 en total) están afectadas de alguna manera y en distinto grado por el comercio internacional o los procesos de integración existentes. La amazonia, como conjunto de bosques tropicales enfrenta diversas presiones y amenazas que incluyen desde el tráfico ilegal de fauna y flora, la deforestación, la minería, y el avance la frontera agropecuaria. Sin embargo, una vez convertidos en sistemas agroforestales, aparecen nuevos problemas por el uso productivo, tales como la introducción de especies exóticas o el uso de agroquímicos, nuevas obras de infraestructura, entre otros. El río Amazonas y sus bosques de inundación poseen un estado de conservación relativamente estable-intacto en algunas zonas, aunque el talado selectivo de algunas especies, la conversión de algunas zonas inundables para la actividad agropecuaria, la sobrepesca y la contaminación como consecuencia de las actividades mineras resultan presiones importantes.

Si bien los manglares ofrecen en algunos sitios un estado de conservación relativamente estable-intacto, también se encuentran amenazados por el desarrollo de complejos químicos y refinerías de petróleo y sedimentación por actividades agrícolas.

Los bosques húmedos de las tierras altas de la Guyana se consideran relativamente estables e intactas, enfrentan fuertes presiones por contaminación de mercurio proveniente de la actividad minera, la construcción de represas y la caza. Sin embargo, los bosques subtropicales de las Yungas enfrentan un estado crítico-amenazado, especialmente por la conversión agrícola como la caña de azúcar y más recientemente soja y la explotación forestal. El Cerrado, cuyo estado de conservación es crítico-amenazado, también está sufriendo un rápido proceso de expansión de la frontera agropecuaria, principalmente basada en el cultivo de soja y la cría de ganado. Por su parte, el Pantanal está afectado por la expansión agrícola y ganadera, proyectos hídricos, la actividad minera y la sobrepesca.

El GEO MERCOSUR señala que ya ha desaparecido aproximadamente el 90% del Bosque Atlántico a raíz que un área significativa fue convertida en área de cultivo de caña de azúcar y café de exportación. Por ello, su situación de conservación es evaluada como crítica-amenazada. Una situación similar ocurre con los bosques secos atlánticos.

En tanto, los bosques Húmedos de araucaria han sido evaluados en situación crítica-amenazada, y también se han reducido en casi un 90%. Al mismo tiempo, el bosque Paranense está considerado como crítico-amenazado y sólo persiste un estimado del 5% de su superficie origina, en especial, debido al avance de la frontera agrícola. La sabana mesopotámica de Argentina es calificada como vulnerable, y está amenazada por la destrucción y degradación del hábitat natural a raíz de las actividades agropecuarias, ganaderas y el sobrepastoreo. El Chaco Seco, también vulnerable, ha sufrido presión por la deforestación selectiva, suplantación de formaciones leñosas secundarias y avance de la agricultura y la ganadería. Los desiertos de Atacama y Sechura son vulnerables como consecuencia de la urbanización, actividades mineras, construcción de rutas, actividades ganaderas, colecta comercial de platas y erosión. El Espinal patagónico aparece como crítico-amenazado que, pese a la baja densidad humana, se ha visto afectado por el sobrepastoreo. Los bosques templados Valdivianos son considerados como críticos-amenazados, pues un tercio de la cobertura original ya se ha perdido.

Así también, el informe señala que las principales presiones identificadas están asociadas a fuerzas motrices que operan en condiciones socio-económicas y sobre las instituciones que regulan las políticas y la gestión ambiental, lo que a su vez son causas de las modificaciones ambientales. Así, se identifican: demanda de recursos desde otros mercados, marcada necesidad de flujo de capital externo; y las instituciones y regulaciones globales que moldean las reglas y condiciones bajo las cuales opera el comercio global (por ejemplo, la Organización Mundial del Comercio (OMC), y el Acuerdo General sobre Comercio y Tarifas (GATT)).

Agrocombustibles

Los agrocombustibles (aprovechamiento de cultivos agroalimentarios para obtener biocombustibles, tales como biodisel o bioetano) asoman como elementos destacados en la interacción entre comercio y ambiente, pues estos están comenzando a expandirse por cambios en los mercados internos, donde los países están aprobando normativas que requieren aumentar la proporción se estos agrocombustibles. Así, por ejemplo, en Argentina se espera una demanda de 200 mil m3 de etanol para 2010; y unos 700 millones de litros de biodiesel que provendrán de 1,3 millones de hectáreas de soja.

El informe GEO MERCOSUR considera que la cuestión clave de este proceso es que la demanda de agrocombustibles se suma a los factores de presión por la expansión o la intensificación de la agricultura, y que si bien algunos analistas consideran que este aumento de la producción no necesariamente desembocará en un avance de la frontera agropecuaria, otros estiman que aquello será inevitable, sea por el crecimiento directo del área agrícola, como por efectos indirectos. Además, en cuanto a la controversia sobre la reducción en emisión de carbono por el uso de agrocombustible frente a las emisiones generadas por usos en el cambio del suelo para cultivarlos, menciona que la conversión de bosque tropical (como la amazonia) o savanas arboladas (como en el Cerrado) desemboca en un déficit neto ya que se generan emisiones superiores de CO2 que la emisión de gases invernaderos ahorradas por usar combustibles.

En cuanto a los precios de los alimentos, que han aumentado significativamente entre el segundo trimestre de 2006 y el primer trimestre de 2008, y cuyo incremento llega a un promedio de 67,8% en los países de ingresos medios y bajos, repitiéndose esa tendencia en los países considerados en este informe, los factores de dicha alza se explicarían por el “super ciclo” de las “commodities”, el avance en la producción de agrocombustibles, problemas climáticos que reducen la producción en algunos países, debilidad del dólar, aumento del precio de los insumos agropecuarios y el ingreso de fondos especulativos en los mercados de futuro agropecuario.

Respuestas de políticas

La creciente importancia del comercio internacional y los avances en la integración regional han promovido y potenciado diversas respuestas de política y gestión para atender las demandas ambientales. Así, todos los países considerados en el reporte GEO MERCOSUR, son miembros de la OMC, y con ello son envueltos por la GATT , además, son partícipes del Acuerdo General sobre Comercio en Servicios (AGCS) y el Acuerdo sobre aspectos de derecho de propiedad intelectual relacionados con el comercio (ADPIC) .

También, el grupo de países considerados en este informe, participan de grupos negociadores con intereses comunes y algunos de ellos son muy importantes para los temas ambientales, así cabe destacar el “Grupo de Cairns”, que incluye a países que son grandes exportadores de productos agrícolas (tanto industrializados como en desarrollo) y el “Grupo de los 20”, que incluye solamente a países desarrollados que son grandes productores y consumidores agrícolas, y que en todos los casos apuntan a la liberación del comercio global en esos productos. El GEO MERCOSUR señala también que los países incluidos en este informe, aprobaron o ratificaron los principales acuerdos, convenciones y tratados internacionales en materia ambiental, conocidos como Acuerdos Multilaterales en Medio Ambiente, que totalizan aproximadamente 250 compromisos, donde muchos de ellos tienen componentes comerciales. De igual manera, los países del MERCOSUR y Chile han adherido a todos los principales compromisos sobre el desarrollo sostenible y cooperación, constituyéndose así en bases que apuntan a fortalecer la gestión ambiental en el proceso de integración regional.

Escenarios del GEO MERCOSUR

El informe identificó 4 escenarios para GEO MERCOSUR a 2030, que contemplan cuatro combinaciones posibles a partir de diferentes balances entre el proceso de integración y la gestión ambiental. El Escenario 1: camino común a la sustentabilidad. En este caso, hay un fortalecimiento de la integración regional y la gestión ambiental. El tema ambiental ha sido integrado al primer nivel del discurso y los objetivos de la política del MERCOSUR. Se consolida el “mercado común” y se avanza a una unión de países, se establece la supranacionalidad y opera una institucionalidad regional más fortalecida.

El Escenario 2: integración sin ecología. Aquí hay avances sustantivos en el proceso de integración, pero no se fortalece la gestión ambiental. Por lo tanto, mejora la coordinación entre los miembros del bloque, se generan políticas comunes en algunos sectores claves, pero no se incorpora decididamente la temática ambiental a ese nivel. También, la integración avanza especialmente en los planos comerciales y productivos, acentuando el patrón exportador.

El Escenario 3: mejoras ambientales sin articulación regional. Aquí, la integración regional se reduce y s debilita, pero mejora la gestión ambiental en cada país y a nivel regional. Se acentúan los problemas dentro del bloque y los países siguen posturas diferentes, tanto dentro de la región como a nivel internacional. Se debilita la idea de una “comunidad” y no se avanza al estado de “unión” de países.

El Escenario 4: insustentabilidad regional. Aquí, no se progresa en integración regional y, además, se debilita la gestión ambiental. Es una situación que se encamina a condiciones de insustentabilidad tanto a nivel nacional como regional y, por lo tanto, la política ambiental se ve marginada, y persisten o acentúan los impactos ambientales. Se mantiene o aumenta la exportación de productos primarios, y por ello, continúa el avance de la frontera agropecuaria sobre áreas silvestres, se registra pérdida de la biodiversidad, degradación de suelos y aguas, y problemas de contaminación.

Opciones para la acción

Finalmente, el GEO MERCOSUR ofrece 16 ámbitos en las cuales plantea líneas de acción, en base a los principales hallazgos del propio informe, entre ellos, destacan:

  • Profundizar la incorporación de la dimensión ambiental en la integración regional. Aquí el SubGrupo de Trabajo N°6 (SGT-6) ofrece un ámbito privilegiado para atender esas materias, y su papel y dinámica deben ser fortalecidos. La experiencia internacional apunta a promover la incorporación de la temática ambiental a los más altos niveles en la toma de decisiones del MERCOSUR.
  • Conservación de la biodiversidad. Hay que redoblar los esfuerzos para asegurar la protección de la base del patrimonio ecológico de los países considerados en el presente reporte. Las ecoregiones compartidas son potencialmente muy útiles para la elaboración de redes de áreas protegidas, construidas por medio de corredores protegidos que conectan distintas zonas.
  • Áreas y recursos compartidos. En el marco de la integración regional, una de las tareas más importantes a encarar es el manejo de recursos compartidos como ríos y lagos, acuíferos, campos de hiel, etc. Los recursos hídricos emergen cada vez más como un asunto que requiere una perspectiva regional.
  • Exportaciones y ambiente. Hay que analizar las oportunidades o restricciones que resultan de medidas ambientales sobre la competitividad comercial. Esto incluye tanto la remoción de medidas comerciales injustificadas desde el punto de vista comercial, como la necesidad de aplicar restricciones para la protección del ambiente y la salud.
  • Asimetrías, armonización y articulación. Las exigencias ambientales deben estar ajustadas a las características de cada ecosistema y a cada tipo de impacto ambiental en el territorio que considera este estudio GEO MERCOSUR. Se deben reconocer las diferencias, y a partir de ellas avanzar sobre mínimos acordados a nivel regional y mecanismos de articulación normativa.
  • Internalización de los costos ambientales. Básicamente, se debe lograr que los precios reflejen de mejor manera los costos ambientales en los procesos de exportación e importación, permitiendo generar mejores señales para las políticas públicas.
  • Participación ciudadana. Se deben ampliar y fortalecer los mecanismos de acceso a la información y participación pública, pues con estos, se contribuye a legitimizar la incorporación de medidas ambientales en la integración regional.

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